Tu cuerpo te pide más cama

Tu cuerpo te pide más cama. Se la das. De todas formas, no vas a ir al trabajo. Qué agotamiento. Luego te comerás al menos tres conejos, a ver si así te recuperas. Pero si la sensación de debilidad no se marcha, solo tendrás dos opciones: consumirte o aparcar los escrúpulos.