Las últimas casas (f)

Las últimas casas. Tras ellas destacaban unos árboles de copas densas y tallos en hilera, y savia roja en lugar de blanca. El terreno escabroso, seccionado por canalillos naturales que había formado la lluvia y por los surcos de las máquinas, me miró. Sí, el suelo me miró. Y también al niño, que se alejaba en silencio. Se perdió entre las ramas, tan grises como los edificios, y entre los chillidos, hirientes y distantes.