Arrugas

Arrugas zombis. Diminutas, casi microscópicas, imperceptibles. Cada vez que un zombi se acuerda de una humana (no para comer), le sale una. Hombres zombis acartonados, cartografiados como dolorosos mapas, envejecidos por la sal. Una vez, solo con un roce, sus pequeñas manos blancas borraron todos los surcos dibujados en mi piel muerta.